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CONSEJOS: MARIOLA LENCERIA - COMO CUIDAR LA ROPA DE BAÑO

18/10/2012

Este video-consejo nos lo da Chelo desde Mariola Lencería, comercio dedicado a la lencería y ropa interior. En el siguiente consejo nos hablan sobre el cuidado de la ropa de baño para que no se estropee de un año para otro al guardarla en el armario.

El sol, el agua de mar, el cloro de las piscinas, los bronceadores, son todos factores que agreden la tela de nuestros trajes de baño, perdiendo su color y textura.
Para cuidar el traje de baño podemos tener en cuenta algunos detalles, y así lograremos mantenerlos intactos por más tiempo.

Es necesario que cuando llegues de la playa o piscina, lo enjuagues tan pronto como sea posible. El cloro y el agua salada son los mayores enemigos de la tela, te recomiendo que lo metas debajo del chorro de agua y lo saques cuando veas que el agua sale clarita, o no sientas más arena; otra manera es ponerlo a remojar para que salga todo el exceso de arena.

A muchos nos ha pasado que, ante la llegada del calor, abrimos el cajón para ponernos el bañador o el bikini, pero, tristemente, notamos que las telas están deterioradas, ásperas, y que los elásticos parecieran haberse convertido en una tira de sal chirriante, ruidosa y totalmente inservible. Y eso se debe, simplemente, a un mal guardado.

Cuando guardemos las prendas de baño, las estamos dejando a un año entero de exposición a restos de cloro, de agua salada, de arena y de otros elementos que las dañan. Por ello, cuando finalmente decidimos guardar las prendas de baño, debemos seguir algunos pasos simples.

El primero es dar una buena lavada, a mano y con agua tibia, a las prendas, enjuagándolas para retirar los restos de productos y de arena, bronceador y sales que pudiera tener la prenda. Luego, dejamos secar al aire libre. Podemos repetir esta tarea, o dar un lavado final en la lavadora (dentro de un saquito), ayudándonos con los jabones sintéticos para un lavado más eficiente, aunque lo más conveniente sería hacer un ciclo de lavado sin suavizante.
Luego de este segundo lavado, tenderemos la prenda (mejor dentro de casa que al sol), con el interior hacia fuera para evitar que se dañen los colores, y dejamos secar perfectamente.
Una vez completamente seco el traje de baño, lo colocamos dentro de una bolsa de cierre hermético, o al menos dentro de una bolsa de tela suave, y lo guardamos en el cajón sin que quede demasiado presionado con otras prendas y elementos, y protegida del calor excesivo y de la humedad.
De esta manera, el año próximo vas a coger la bolsa y, al abrirla, vas a encontrar tu traje de baño en óptimas condiciones.